Hecho mejor que perfecto
- Rosana

- hace 3 días
- 2 Min. de lectura
Rutinas, actividades cotidianas, y proyectos de los cuales queremos ocuparnos... pero no encontramos EL momento ideal para ejecutarlos.
La invitación de hoy es a repetir (casi como un mantra 😊 ) “hecho, es mejor que perfecto”.

Porque, de repete, ya tienen el check 3 meses del año.
El tiempo sigue su curso (¿con altas dosis de inseguridad, de ansiedad?). Y cuántas veces, porque nunca aparece EL momento, porque no tenemos todos los recursos, porque aún no está el equipo ideal, el sistema ideal, o porque queremos revisar una vez más ese proyecto en el que estamos trabajando, lo posponemos.
En la superabundancia de información, en el eterno de emails, pendientes, redes sociales, mensajes, etc, siempre habrá algo nuevo, algo más, algo que podría agregar/mejorar.
Si te reconoces en ese tipo de situaciones, te comparto 2 preguntas desde el #coaching para que llegues a respuestas que te permitan accionar, “a pesar de”:
· ¿Qué es lo peor que podría pasar si lo hiciera ahora, tal como está, con los elementos que tengo disponibles?
· ¿Cuál va a ser el grado de importancia en 1 mes? ¿en 6 meses? ¿y el próximo año? (tanto si lo hago, aunque sea de una manera imperfecta, como si sigo buscando maneras de generar un mejor resultado antes de dar un primer paso)
El ideal, esa foto que nos hicimos en nuestra mente de “cómo debiera ser un trabajo muy bien hecho”, de “cuándo es EL momento para generar tal proyecto”, de “cuáles son las condiciones óptimas para decidir sobre tal o cual tema” muchas veces, sólo logra prolongar quedarnos donde estamos, como estamos, cuando, en realidad, es algo distinto lo que queremos. Y no estamos haciendo, hoy, nada por ello.
No se trata de conformarse con menos, sino de avanzar con lo suficiente (¿aplicar el concepto del “mínimo producto viable”?. Porque al final, lo que cambia las cosas no es la perfección, sino la acción.



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